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Nunca antes un presidente electo había generado tantas expectativas y controversias a nivel mundial, como Barack Obama. A pocos días de asumir la presidencia de los EUA emergen varios conflictos que amenazan la paz mundial y que al sumarse a la crisis económica existente, amenazan un futuro inmediato sumamente volátil. Tenemos la masacre de Israel sobre Palestina, el despertar de Rusia demandando un lugar en el Mundo, la corrupción empresarial, la vulnerabilidad fronteriza, el narcotráfico que se expande por el mundo sometiendo gobiernos y amenazando la estabilidad social entre las que se destacan las mafias mexicanas que han pasado a ser las nuevas fuente de amenaza terrorista, entre otras.
Para muchas personas y países, Obama se ha convertido en la esperanza y promesa de salvación. Es la solución a las agendas de asuntos pendientes que continúan agolpándose en la bandeja de urgencias. Tanto los estadounidenses como los países del Mundo han escrito una larga lista de cosas que le van a pedir. Sobre Obama pende la responsabilidad del bienestar del Mundo.
Largas filas hacen antesala. Muchas veces aduciendo reciprocidad como pago por haberlo apoyado a llegar a la presidencia. El caso es que de la corona que recibirá, cuelga el compromiso primordial de desmadejar el turbulento tejido que creó George W Bush en su loca carrera por adquirir mayor poder económico y político. Yo sólo propondría que se integre un comité que revise minuciosamente, si entre las acciones que tomó Bush hubo engaño y se abusó de la confianza del pueblo estadounidense.
Hace más de 500 años los conquistadores españoles llegaron a América con la bandera de la religión en una mano, la cual les dictaba la mesiánica obligación de convertir a los nativos al catolicismo y en la otra, una espada con la que los despojaban de su riqueza, masacraban, sometían y esclavizaban. Ahora los EUA, como en el caso de Iraq, llegan enarbolando en una mano la mesiánica misión de iluminarlos con la bendita democracia y la libertad que les ha hecho tan felices, y en la otra, el manto tecnológico de la muerte que les ha permitido despojarlos de su petróleo, masacrar a 85 mil civiles, someterlos a un estado de sitio marcial, pues no son capaces de entender qué es la democracia y finalmente destruir su barbárica cultura del Islam que no les permite esclavizarse.
Esta herencia del pasado influye en la desconfianza de organizaciones terroristas como Al Qaeda que manifiesta dudas de que el presidente electo sea diferente a los anteriores. Con un desesperanzado fatalismo considera a Obama como un títere de los dueños de los EUA.
Barack Obama no solo es el afroamericano que capitalizó el descontento de la mayoría de los estadounidenses hartos de ser manipulados y engañados al invocar la defensa de los mitos políticos: la envidiable democracia y libertad de que disfrutan, para luego ser usados como carne de cañón en guerras con trasfondos de avaricia y mezquindad.
Obama tiene características que seguramente le permiten entender qué piensa el Mundo, cómo siente, qué aspiraciones tiene, cuáles son sus pesares. En EUA se considera a Obama como un fenómeno político social que hizo historia al romper el monopolio del poder blanco. Se piensa en Obama como un hombre de la época, capaz de hablar el lenguaje de la otra libertad, la diferente a la acuñada en el pasado. Un hombre capaz de comunicarse y organizar a la sociedad a través de Internet, de manera virtual, sin su presencia física. Un ser humano que ha logrado despertar el deseo de la participación de los jóvenes en la construcción de un mundo mejor.
Barack Obama es el primer mandatario de la globalización, pues su historia tiene reminiscencias de tres distintos continentes, es un verdadero migrante, transcultural, interracial, educado, adaptable a las adversidades, cauteloso ante los embates de las diferencia y sobre todo con capacidad de escuchar y discernir qué es lo más importante y justo.
Parece un sueño que esperemos dure lo suficiente para generar un cambio. Sus enemigos internos comienzan a manifestarse al darse cuenta de que sí fue real la derrota que sufrieron en las urnas. Estos, como parte de la derecha ultra conservadora, racista, clasista e ignorante de su país se resisten a ser gobernados por lo que representa Obama quien ha prometido traer paz, justicia y solución negociada a los conflictos amenaza con limitar sus privilegios.
Entre las manifestaciones de agresividad se dan de muy diversas formas: Chip Saltsman, ex gobernador de Tennessee y ex director de la campaña presidencial del republicano Mike Huckabee, realizó el contenido de la canción racista “Barack, the magic negro” difundida por radiodifusoras en los estados conservadores; los ataques constantes de las cadenas televisivas de derecha como Fox News que intentan desacreditar cada acción que realiza Obama como el nombramiento de un gabinete experimentado escogido entre colaboradores del gobierno de Clinton, lo señalaron como una traición a sus promesas de cambio ; algunos medios le quieren atribuir las declaraciones del actual gobierno de incrementar la presencia militar en Afganistán en 2009; los paparazis buscan frivolizar su imagen al exhibir una fotografía tomada en sus vacaciones de Hawaii donde aparece en traje de baño; la agresiones individuales como el de una persona que lo increpó en un restaurante al cual Obama con extrema calma y tolerancia logró disuadirlo de su actitud. Es de esperarse que la embestida arrecie una vez que asuma Obama la presidencia de la República, solo esperemos que tenga la suficiente fortaleza para mantenerse y hacer la gran diferencia en este Mundo lleno de tribulaciones.